
Elija una noche sin estrellas
en la parte que más le guste
de la ciudad.
Levante una piedrita del suelo.
No importa la forma ni el color.
en la parte que más le guste
de la ciudad.
Levante una piedrita del suelo.
No importa la forma ni el color.
Trasládese unos metros para distanciarla del lugar que ocupaba.
Siéntala en la palma de la mano y procure que sea cálida al tacto.
Tome envión
y
arrójela
hacia
arriba

tan
alto
como
pueda.
alto
como
pueda.
Si lo hace con la debida concentración,
la piedrita quedará
flotando
en el espacio.
Tome una honda
y dispare otra piedra en la misma dirección.

En el momento que choquen, las verá estallar en mil pedazos.
Espere hasta que las partículas se acomoden.
De a poco cada una de ellas sabrá cuál es su lugar.
Finalmente
déjese llevar
por la contemplación
de su propio cielo.

Muy bueno!!!!
ResponderEliminarGracias por compartirlo!!
Besos
¡Hermoso!
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