Para el abuelo Mario
que hoy se fue, con su auto fantástico...Es la hora de los grillos y del baile de las luciérnagas. La guitarra trae al Nono y a sus cuerdas. Trae juegos de autos fantásticos, carreras de escarabajos, pistas de hojas desvestidas. Sube el Saturnino negro vestido de blanco con cinco chicos saltando en el asiento de atrás. Semillas lanzadas en una esquina tiran de un hilo y arrastran un zapallo gigante. Duelen picaduras de cardones; arden besos de flores lilas. Una iguana baja por una cuerda y regala su silueta a la tierra, y las manitos son rayos de sol. Panes recién horneados crecen en la caja de la cocina.
Al Nono le cae una nota tibia cuando nos cuenta sobre la muñeca de madera vestida de kimono. Hace una pausa. Se sonríe. Fotos de otoño, abrazos estampados, y le piden otro bis. Lo repiten tantas veces, que nadie quiere irse a dormir. No sin que la muñeca de kimono les cuente la misma historia, una y otra vez.
Al Nono le cae una nota tibia cuando nos cuenta sobre la muñeca de madera vestida de kimono. Hace una pausa. Se sonríe. Fotos de otoño, abrazos estampados, y le piden otro bis. Lo repiten tantas veces, que nadie quiere irse a dormir. No sin que la muñeca de kimono les cuente la misma historia, una y otra vez.

Semillas de infancia
A mis "afectuosos" del Taller
Amiga,
ResponderEliminarArte por dos, en las letras y en lo visual.
Divino! Un beso, Sil.
Impresionante todo:
ResponderEliminarel poema,
el collage
emotivo
visceral
un Keiko auténtico!
Gracias!...
ResponderEliminarPero si quedó así... ¡fue por ustedes!
¡Los amo!¡Los amo!
¡Hermoso, Keiko! ¿Sabes que tengo dos kokeshi (seguro que lo escribo mal)de adorno? Son bellisimas esas muñecas.
ResponderEliminarBesos
No, no! Se escribe así!... Hasta la palabra es linda, no?...
ResponderEliminar...hm, me parece que yo soy la única occidental entre todos ustedes... orientales!
Delicioso Keiko!
ResponderEliminarbesitos a Miri!
¡Precioso! Tus textos son pinceladas de belleza que embellecen el alma y el mundo. La imagen también lo es. ¿Es tuya?
ResponderEliminarLa belleza en tu pluma no tiene límites...
ResponderEliminarAnamá:
ResponderEliminarla imagen se armó con los objetos afectuosos de cada uno de los que estamos en el taller tc32...
Digamos que yo la soñé, y me dieron una manito para armarla...¡y a la historia también!
*Vane*:
¡gracias! Uno de estos días te dejo un comentario en tu "aldea". Me gusta como escribís!
Es inconmesurablemente figurativo. Lo adoro... pero desde siempre!!!!!!!
ResponderEliminarKhate?...
ResponderEliminar¡vos también tenés un lugar para tu objeto afectuoso!
¿cuánto tiempo compartimos el año pasado?...
¿seis meses?...
Tranquilamente podemos decir que es mucho más!!!
Te mando un abrazo!
Es la hora de los grillos y el baile de las luciérnagas...bellísimo te dan ganas de sentarte a escuchar cuentos y más historias.
ResponderEliminarUn honor ser tu compañera Keiko.
Beso enorme