jueves, 26 de marzo de 2009

La línea del viento


Llega apurado a su casa y cierra la puerta con tres candados. Deja las dos zapatillas juntas al costado del sillón. Va a la cocina y llena la pavita con agua para prepararse un café. Acomoda las cajas de Cds., coloca un libro en el estante de siempre. Todo está en orden, todo meticulosamente construído. Su vida es feliz.
Y entonces, una noche, llega y no encuentra las llaves de los candados . No se preocupa. Se saca las zapatillas y las deja tiradas en cualquier lugar. Gira la mariposa de la canilla y el agua no corre. Y no se preocupa. Asoma su cara por la ventana. Lo baña un viento dorado. Lo envuelve un tornado en ráfagas generosas de luz.
Una hoja amarilla besa sus ojos. Una flor que se lleva las protestas y las dudas de su boca y le regala otro beso. Los libros caen de los estantes; los Cds. rompen sus filas, y entre el estallido de plástico de las cajas aparece la canción que había perdido.
Prende el equipo de música. Va contento a la cocina. Prepara dos cafés.

sábado, 21 de marzo de 2009

Travesía 6

Junto mis pinceles y armo una balsa.

La suelto
Flota sobre ríos de poesía.
Me subo
Voy y vuelvo al otro lado.




Es hermoso remar un sueño.

Trabajo
los brazos se mueven en una linda espera.
El regreso
es una nueva partida.

martes, 17 de marzo de 2009

Biombos de papel

Un escenario oscuro y unas cortinas rojas. Podría ser noche de función del Teatro Negro de Praga. Y sin embargo...


Si tienen miedo o sienten vergüenza, se esconden detrás de una sombrilla de puntillas y encaje. Y la hacen girar.
Giran lentas, como la luna mordida por el sol. Hacen frente a los murciélagos de la noche. Se animan a luchar con los dragones, espantan a la muerte, alivian el dolor.
Tiran de las serpentinas del cielo. Llaman al viento y las nubes traen cajitas de lágrimas.
Tiran otra vez: cientos de uvas púrpuras caen en sus bocas.
Si la pena es grande, se pierden en un vaso de vino; si la alegría es grande, con una semilla les alcanza.
Los vestidos bailan sus rubíes plegados. En cada pliegue guardan pedacitos de canto y silencios rodados.
En sus huecos, titilan estrellas aunque se cierren los ojos. Unos pies leves flotan en la oscuridad. Improvisan pasos, figuras. Y caminan haciendo equilibrio sobre dos rayos.

Amanece. Suspendidas en sus sombrillas, bajan una a una. Vuelven a sus casas, van a sus trabajos. Algunas pocas quedan en el cielo, acomodando el escenario.

sábado, 14 de marzo de 2009

Travesía 5

Noches oscuras
noches largas.
Los brazos seductores de la muerte
se roban nuestros abrazos:
brazos amados
brazos amantes.
En retazos de hoy
nos llevan
jirones de mañanas
jirones de memoria.


Los días tienen el color del vacío
el sonido del frío
el olor de la ausencia.
Vidas de nieve.

martes, 3 de marzo de 2009

Travesía 4

Sobre el estante descansa un kokeshi.
Kokeshi en el armario
kokeshi en todos lados
kokeshi, todos.
Bellos muñecos de madera
pintados,
redondos y sin brazos.


Salta en canicas de colores
que caen en hoyos de tierra
se ensucia en bochas de helado de arena y barro
junta hojas,
las desviste hasta sus nervaduras
guarda frutos secos en cajitas
que caen de los árboles
escucha el sonido de los pimpollos
que se abren.

sábado, 28 de febrero de 2009

Cio-Cio San

El guerrero toma su katana.
Sostiene su duro escudo
impenetrable.
Toda la fuerza y el ojo
apuntan a un objetivo.
Las piernas rígidas
la tensión contenida.

Sentada enfrente
envuelta en hilos de seda
en mil pétalos de ciruelo lo espera.
La carne tierna
la fragilidad extrema.

Él lo ignora.
A través de los metales
la dulce brisa de un aleteo
entrará por las grietas de su corazón.

Una luna roja y blanca
cuelga de un cielo negro.
El guerrero está desarmado:
guarda una mariposa en sus manos.

martes, 24 de febrero de 2009

Travesía 3






La niebla de un sahumerio desdibuja el rostro de una cabeza inclinada.
Se anuncia la lluvia; el viento la toma de la mano
la lleva bien lejos
la esconde.
Y será develado en el corazón de otras generaciones.