a vos, tío
(25-11-07)
La vida andaba girando
rueda de soles
de relojes rodados y cadenas sueltas.
En giros de segundos
un golpe de mil cachetadas sobre el pavimento
se llevó todos los rayos del sol
y de tus ojos
quebró las agujas del reloj de tu corazón
y de los días.
El llamado de la noche arrancó tu mochila
la llenó de huesos rotos
dejó tu reloj pulsera
tus manos
tus llaves
y unas monedas.
Y nosotros
inmóviles
atravesados por una guadaña
calamos la tierra
tan sólo con nuestras lágrimas.















